Yo voy a ser viejita como los viejos de antes. Esos que duran cien años y parece que hayan vivido sesenta y mil a la vez: porque están sanos como si acabaran de llegar a la vejez, y son sabios como si hubieran vivido siempre. Esa será mi época dorada: habré dejado el idealismo infantil, la rebeldía adolescente, la simpleza del adulto. Habré visto todas las caras del mundo.
Escribiré para adultos, enseñaré a jóvenes y contaré cuentos a los niños que otros se hayan atrevido a tener.
Esa es mi conclusión: de viejita voy a ser escritora.
Para todas esas vidas que soñé que llevaría, y que nunca llevaré. Las posibles vidas de mí, antes de que decidiera ser yo.
sábado, 28 de junio de 2014
Viejita
jueves, 26 de junio de 2014
Cartas a lo lejos 21 de Mayo
Son las 7 de la tarde, todos me buscan y yo sigo en pijama. El móvil pita desde esta mañana, pero me he convertido en experta en ignorarlo. Quién me hable me da igual, porque desde donde tú estás sé que no hay cobertura, al menos no para hablar con nosotras. Te fuiste ayer y mamá ya te echa de menos. Sabes cómo es, no se rinde fácil, intenta simular que no nota que no estás. Pero a quién vamos a engañar: te fuiste. Yo también te echo de menos, hermanito. Y todo por tus malditas prisas por seguir a papá.
¿Quieres hacerme un favor? Ya que eres menos cabezón, encárgate tú de que vuestra causa justa no os mate. Vuelve pronto, hermanito.