¿Cuántas veces nos lo preguntamos? "¿Qué harías si te hicieras rica? Por ejemplo, si te tocara la lotería."
La promesa era la mitad para ti. Y tú igual, ese era el trato.
Hoy pensando decidí que ya sé cómo me gustaría ganar el dinero, si me sobrase. Viajaría, pero no como viajan los turistas. Viajaría durante años conociendo todas las ciudades, lentamente. Más o menos... un mes en cada sitio, por poner. Emigrando como las aves, en invierno al sur, verano al norte. Empapándome de todas las culturas, descubriendo todos los rincones que los extranjeros no tienes tiempo de encontrar y los lugareños olvidan disfrutar. Es una vida solitaria, nunca quedarse en ningún lugar. Para eso está tu mitad. Iríamos los dos, de esta forma nunca estaríamos solos.
Sería conocer a fondo el mundo, estar en todas partes y no ser de ninguna. Perder mi acento y a mí misma, todo lo que sobra, hasta que solo quede yo. Sería saber qué hay más allá de mi pequeño universo, tomarle el pulso a todas las culturas. Sumergirse en ser humano. Dar la vuelta al mundo en toda una vida,contigo.
De pronto recordé que esto ahora es imposible. No solo porque yo no juego la lotería. Es porque tú ya no existes. Ya no merece la pena volar.